Casi cinco años llevó la construcción del Palacio Postal o la Quinta Casa de Correos, joya arquitectónica que inauguró en 1907 el entonces presidente Porfirio Díaz
El servicio postal ha sido uno de los más importantes en el mundo, ya que permitió la comunicación de las personas entre ciudades, países y continentes, hasta que el avance de la tecnología empezó a superarlo.
En el siglo XX, cuando no había computadoras ni teléfonos celulares ¿quién no se emocionó por recibir en una carta noticias de sus familiares?, la postal del amigo o amiga que estaba de vacaciones o las cartas de amor que se enviaban de la gran ciudad a los pequeños pueblos, contando que acá ya habían encontrado trabajo, lo inmensa que les parecía la ciudad y que pronto juntarían dinero para hacerles un envío.

Justo a inicios del siglo XX en la Ciudad de México, cuando el servicio postal tuvo un gran crecimiento, se hizo necesaria la construcción de un edificio donde se lograra atender la alta demanda de correspondencia, y es hoy una construcción emblemática del país.
Así, después de casi cinco años de construcción, el 17 de febrero de 1907, el presidente Porfirio Díaz inauguró el Palacio Postal o Quinta Casa de Correos, una increíble edificación de cantera chiluca finamente labrada que, con los rayos del sol y su herrería de bronce dorada, da la impresión de que fuera completamente de oro
La chiluca, según la Sociedad Geológica Mexicana, por sus cualidades de dureza, color y homogeneidad, es usada comúnmente en basamentos y capiteles. Se presta al labrado en trabajos de ornamentación, por la finura y claridad con que se conservan los relieves por largo tiempo.

Joya del Centro Histórico
El Palacio Postal está ubicado en el hoy Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle Tacuba, en el Centro Histórico. Es obra del arquitecto italiano Adamo Boari –quien también trabajó en el Palacio de Bellas Artes– y la construcción estuvo a cargo del ingeniero mexicano Gonzalo Garita.
El estilo arquitectónico que se trabajó es ecléctico, que está reflejado en la fachada, las gárgolas y los detalles de los pórticos, un estilo europeo combinación de varios estilos clásicos, que se notan desde entrar al palacio.
Los visitantes, desde fuera pueden notar los detalles de los pórticos, las gárgolas y un reloj monumental importado de Alemania, con un carrillón de seis campanas, y al entrar los recibe una elegante escalinata de mármol nacional.
Para la sociedad que vio el palacio en su apogeo, debió haber sido especial llegar a la oficina postal, formarse para obtener su estampilla y enviar su carta con la esperanza de pronto recibir una respuesta por el mismo medio.

Actualmente ha disminuido considerablemente el número de personas que utilizan el servicio postal, pero la administración de la Quinta Casa de Correos busca la forma de que las personas se acerquen a conocer esta actividad, con exposiciones, visitas guiadas, y cada año se celebra “El palacio de los deseos”, que consiste en que niños y grandes, con el pago de solo la estampilla, pueden enviar su carta de peticiones a los Reyes Magos, con respuesta vía correo postal incluida.
Más información sobre el tema, la puedes encontrar en:
https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2654/6.pdf












