Crónica plasmada en el periódico mexicano semanal durante el porfiriato nombrado El Mundo Ilustrado.
El antiguo edificio y el nuevo edificio.- Solemne inauguración.
Por el año de 1760, el chantre de la catedral, D. Fernando Ortiz Cortés, a la vista de las conmovedoras escenas que presentaban los niños desheredados y huérfanos, ideó construir una casa que sirviera de asilo a esos desgraciados seres y con grandes afanes dio principio a la construcción del edificio que ocupó durante tanto tiempo el hospicio en la avenida Juárez; más tarde, el capitán de dragones D. Francisco Zúñiga, dejó todos sus bienes para la formación de la escuela anexa al mismo hospicio.

Las exigencias de la época actual hicieron insuficiente el antiguo local y en el año de 1900 el señor Gral. Díaz hizo práctica la idea de levantar un nuevo edificio, encargando la construcción a los ingenieros Gayol y Plowes por conducto del Sr. Gral. González Cosío, que era entonces ministro de gobernación.
El nuevo edificio
Los diversos departamentos se hicieron conforme a las reglas de la higiene, quedando separados los pabellones de niños y niñas.
El vestíbulo es hermoso y comunica con los departamentos de exposiciones, de actos públicos y de administración.
Los salones oficiales son amplios y bien decorados: en cada pabellón hay una escuela, siendo la de niñas de dos pisos y puede contener 300 alemanas.
Próximamente se instalarán los talleres y las clases de dactilografía, modas, canto, etc.
Dormitorios
En el departamento de niñas hay doce dormitorios con 50 camas cada uno; son amplios, cómodos y bien ventilados; miden 40 metros de largo por 5 de ancho. Las ventanas están colocadas cada tres metros y dan al jardín.
El mobiliario es fuerte y se puede asear fácilmente.
Refectorios
El comedor de niños tiene capacidad para 400 asilados y el de niñas para 600; se comunican con la cocina por medio de pasillos, donde se encuentran los lavabos.
La ventilación de los refectorios es completa, lo mismo que su iluminación, proporcionada por grandes ventanales de cristal que caen sobre jardines.
Lavandería y baños
En la parte posterior del edificio se encuentran 40 lavaderos y los talleres para almidonar, planchar y repasar la ropa. Cerca está el asoleadero, que tiene piso de cemento.

Los baños tienen gabinetes para vestirse, estanques de agua templada y una buena instalación de duchas y regaderas.
Cocina
Las brillantes estufas metálicas que se encuentran en un amplio local, son cómodas y pueden prepararse en ellas alimentos para mil doscientas personas.
Las dependencias anexas se instalaron de la mejor manera y en estos lugares se hará que la vigilancia sea minuciosa.
La inauguración
El día 17 se efectuó la solemne inauguración del nuevo hospicio.
La concurrencia fue conducida en trenes especiales que partieron de la plaza de la Constitución.
Poco antes de las 10 de la mañana llegó el señor Presidente de la República, acompañado del señor Vicepresidente y de los señores Ministros de Instrucción Pública y Bellas Artes, Sr. Lic. D. Justo Sierra; de Hacienda y Crédito Público, Sr. Lic. José Ives Limantour; de Guerra y Marina, Sr. Gral. Manuel González Cosío; de Comunicaciones y Obras Públicas, D. Leandro Fernández y, de Fomento y Colonización, Sr. Ing. D. Blas Escontría.
Bajo un lujoso dosel de terciopelo se instaló el Sr. Gral. Díaz acompañado de sus secretarios de Estado y en la plataforma y en el resto del salón se colocó la numerosa y escogida concurrencia.
El adorno era hermosísimo: estaba formado de grupos artísticos de flores y guías de festón.
El selecto programa se cumplió en todas partes, danto principio con un trozo musical que ejecutó magistralmente la banda de Policía. A continuación el Sr. Ingeniero Mateo Plowes leyó un discurso informando respecto a los sistemas de construcción seguidos en la obra que se inauguraba.

El Sr. Lic. Jesús Urueta ocupó después la tribuna, pronunciando un elocuente y brillante discurso que admiró al público por su elegancia y galanura, siendo interrumpido a cada momento por delirantes aplausos y arrancando lágrimas al tocar algunos puntos dolorosos y conmovedores.
El señor Presidente declaró que el nuevo hospicio quedaba inaugurado; se leyó el acta, que firmaron la mayor parte de los concurrentes y terminada la ceremonia, se procedió a visitar el local.
Entre la numerosa y selecta concurrencia que llenaba el salón se encontraban las distinguidas damas: señoras Doña Carmen Romero Rubio de Díaz, Doña Sofía Romero Rubio de Elízaga, Doña María Luisa Romero Rubio viuda de Teresa, Doña Luz González Cosío de López, Doña Amparo Escalante de Corral y, las familias de los Sres. Dr. Eduardo Licéaga, Gumesindo Enríquez y Rafael Rebollar, Dr. José Terrés y otras muchas.

El Sr. Gral. Díaz, con las personas que lo acompañaban, recorrió todo el edificio, dando pruebas de complacencia y con los honores debidos abandonó el edificio después de la una.
A los asilados se les sirvió una magnífica comida preparada de antemano. Durante la hora del refectorio reinó el mayor entusiasmo y alegría.
Mundo Ilustrado XVIII, Tomo I, México 19 de marzo de 1911. N°12.
Sección: Páginas femeninas.













Entiendo que esta institución estuvo establecida en San Antonio Abad y Río de la Piedad. Existió hasta principios de los 60, cuando se estableció en gran parte del espacio que ocupó el Cuartel de Guardias Presidenciales que salió de la zona de Tlalteloco por la construcción de la unidad habitacional.