Un portugués asesinó a un alguacil de Iztapalapa y por ello fue condenado al patíbulo, en 1649. El asesino se ahorcó, pero la autoridad le hizo pagar por su delito
Un portugués asesinó a un alguacil de Iztapalapa y por ello fue condenado al patíbulo, en 1649. El asesino se ahorcó, pero la autoridad le hizo pagar por su delito