El padre Luis Martín Cano urge la liberación de recursos federales para reconstruir la sacristía, que soporta la Pinacoteca Virreinal con la mayoría de 350 obras de arte novohispano
El padre Luis Martín Cano Arenas, del Oratorio de San Felipe Neri, urgió a las autoridades federales a liberar recursos para la reconstrucción de la sacristía de laIglesia de la Profesa, a fin de preservar y exponer de nuevo al público la mayoría de 350 obras de arte de la Pinacoteca Virreinal, un tesoro invaluable de los siglos XVII, XVIII y XIX.
“Nos han dicho que sí existe el dinero, los fondos de donde está, pero parece que lo que detiene es cómo se va a canalizar”, explicó Cano Arenas, a más de un año del terremoto que sacudió la Ciudad de México el 19 de septiembre de 2017.
Este fenómeno no causó daños significativos al templo, pero sí a un muro y techo de la sacristía, la cual sirve de paso y a su vez soporta una de las salas de la Pinacoteca Virreinal. Ante la presencia de cuarteaduras, esa área se cerró al público y solo ha tenido trabajos de apuntalamiento, con apoyo gubernamental.
La Profesa, ubicada entre las calles Isabel la Católica y Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, es un inmueble que en 2020 cumplirá 300 años del término de su construcción, que es otro de sus valores, el arquitectónico, representado en la estructura barroca de Pedro de Arrieta y el diseño neoclásico de Manuel Tolsá.
En entrevista con CH Ciudad de México, el padre Cano Arenas explicó que los efectos del sismo provocaron “que nosotros quitáramos pinturas del muro que se afectó, las embalamos y las tuvimos que poner en otra sala, pero no colgadas, sino apiladas (en horizontal) para protegerlas, dado que el muro se desniveló”.
Con ello, fueron retirados también lambrín, cajoneras y una escultura.
En noviembre de 2017, luego de las evaluaciones correspondientes por parte de autoridades, se hizo el apuntalamiento en la zona dañada en la sacristía. Y en octubre del año pasado, en una nueva valoración, se determinó que “urge que se arregle”, dijo el responsable de la Profesa.
Cano Arenas dijo que para atender el problema de la sacristía “es urgente la aplicación de recursos”, ya que es la obra principal, la más fuerte en el aspecto económico, lo que sería la obra negra.
En lo que respecta a la restauración posterior para dejar esa área como estaba, “eso sí lo podríamos manejar nosotros, con alguna iniciativa”, y planteó la posibilidad de acercarse a instituciones, buscar un fondo, al parecerle una obviedad que el gobierno no podría con todo, por la cantidad de inmuebles por atender.
Propuso que el gobierno federal permita la participación de la iniciativa privada en la reconstrucción o la restauración de inmuebles, quizá con incentivos fiscales, y con limitantes como la atención de un solo edificio.
Dijo que si la sacristía se arregla, será posible el acceso a la pinacoteca, la cual guarda una colección valiosísima de pintura novohispana y que ha sido de interés aun de investigadores extranjeros.
Entre iglesia, sacristía y capilla, la Profesa tiene 350 obras de arte de los siglos XVII, XVIII y XIX, y de los mejores pintores, destacó el padre Cano Arenas:Cristóbal Villalpando, Juan y Nicolás Rodríguez Juárez, Juan Correa, Miguel Cabrera y José Páez, entre otros de los principales exponentes novohispanos.
“Tenemos unos 15 Villalpando. ¿Quién tiene unos 15 Villalpando juntos? Nadie. Ahora, son pinturas que están unidas a la historia de la Congregación del Oratorio y la época de los jesuitas (en los orígenes de la Profesa), porque es un templo que tiene esas dos características. Se junta aquí lo arquitectónico, lo pictórico y lo escultórico”, expuso.





















