Se exhiben más de 700 botellas de tequila, mezcal y destilados; sus precios van de 120 pesos hasta 65 mil. Mala fama de la plaza, enemigo número uno para el turismo, dice el director del museo

El Museo del Tequila y el Mezcal es la puerta de Plaza Garibaldi. La preservación y fomento de la tradición del consumo de esas bebidas, de la música de mariachi, comida y espectáculos sobre esta parte de la cultura mexicana, atraen ya a unos seis mil visitantes al mes a ese recinto, resultado de un incremento de 20 por ciento a 25 por ciento anual de turistas en los últimos siete años.
La mayor parte del turismo que llega a ese centro de cultura, exposición y diversión proviene del extranjero, de 50 por ciento a 60 por ciento; seguido de los visitantes de otras entidades de la República Mexicana, y solo 20 por ciento de capitalinos, informó el director de ese museo, Christian Merlos.
El museo, a la vista en Plaza Garibaldi, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, tiene una tienda con amplios exhibidores donde se cuentan más de 700 botellas de tequila, mezcal y destilados.
Para puro excéntrico
Ahí, el Salón de la Fama tiene productos “para puro excéntrico, en precio, en calidad y en el envase”, dijo Merlos, en entrevista con CH Ciudad de México.
El tequila “Casa dragones”, por ejemplo, se cotiza en 65 mil pesos; “Gran Patrón” piedra, 13 mil; “Centinela” añejo de tres años, cuatro mil 100 pesos, pero entre la diversidad de marcas, todas de origen mexicano, en otros anaqueles se pueden encontrar “muy buenos productos” hasta en 120 pesos.
En el Museo del Tequila y el Mezcal se puede conocer la producción de esas bebidas alcohólicas y las destiladas, así como la historia del mariachi y de la Plaza Garibaldi.
También se montan ahí exposiciones relacionadas con el tema, se efectúan tertulias, conciertos y presentaciones de destilados, de gastronomía, y de espectáculos de danza escénica y de imitadores de cantantes de música mexicana, entre otras actividades.

En la parte cultural del museo propiamente se mantiene una visita constante de personas, principalmente extranjeros que lo hacen por primera vez, y luego van a los diferentes centros de consumo.
El restaurante, la cantina y la tienda del inmueble son las áreas de mayor movimiento en el edificio, con clientela más frecuente.
Quieren museo similar en Rusia y China
El museo abrió sus puertas en diciembre de 2010, y desde el 1 de abril de 2012 Christian Merlos asumió su dirección, bajo la cual hubo una reestructuración de horarios, días de funcionamiento, carta y espectáculo, entre otros, en adaptación a los cambios que la competencia exigía, a la clientela y a las necesidades del turista.

El concepto del recinto “empieza a sonar a nivel mundial”, destacó, ya que ha causado interés en diferentes países, como lo muestra la difusión de las actividades del museo en China, España, Venezuela y Colombia, entre otros países.
De hecho, en Colombia se abrió un restaurante con una exhibición de tequila, producto que surte el propio Museo del Tequila y el Mezcal, y han llegado ofertas para hacer un museo similar en Rusia y en China, país este último al que se ha enviado ya un mariachi.
La mala fama
Si bien el museo sigue sus propias directrices, explicó Merlos, “somos un museo que representa a Plaza Garibaldi y somos la voz de todos estos establecimientos, porque hablo de competencia, pero al final nosotros vemos el beneficio de la plaza, el de agrupar y de que cambie esa mala opinión”.

Para el director del Museo del Tequila y el Mezcal, “Garibaldi es un lugar muy famoso, le llamo el corazón de la Ciudad de México, pero sí ha tenido mala fama”.
De ahí que el “rescate de Garibaldi”, como se ha definido el proceso que se inició en el gobierno capitalino de Marcelo Ebrard, más allá de invertir en arquitectura o construcciones, tenga que ver “con todos los que integran la plaza, desde agrupaciones musicales y vendedores independientes, para hacer que el turista realmente tenga una experiencia como se tenía en esta parte de la ciudad hace 50 años”, dijo.
Merlos explicó que en ese entonces acudían a Garibaldi compositores, cantantes y personajes diversos de la vida nacional. Y aunque se podía beber alcohol en la explanada, en vía pública, hoy esto se ha prohibido, porque por el número de establecimientos “no se pudo controlar ese flujo de gente, el flujo del alcohol y todo lo que conlleva, el efecto dominó, que conlleva droga. Ese fue el problema medular de la plaza”.
Destacó que el gobierno local ha sido parte fundamental en un cambio para mejorar, mediante reglas estrictas de horarios de operación, de capacitación de la gente, de como recibir al turista, de la información que se le tiene que proporcionar.
Sin embargo, consideró que en la propia capital del país se le ha dado mala fama a Garibaldi, desde algunas agencias de viajes y hoteles, donde se sugiere al visitante no acudir a la plaza o escuchar música y retirarse, lo cual se ha convertido en “el enemigo número uno”.
Y a juicio de Christian Merlos, en la gestión del museo “eso ha sido lo más difícil, traer al público a esta zona”.
Visitantes destacados
Pese a ello, destacó el crecimiento en la presencia de visitantes y aseguró que a las 7:00, 8:00 o 9:00 de la noche se puede ver ahí a familias con niños, conociendo la cultura mexicana, la música, los relatos de personalidades que todavía llegan a revivir anécdotas.
Próximamente, por ejemplo, estará el cantante de género regional Julión Álvarez, quien tendrá una entrevista en la plaza. De igual manera ha estado el cantautor de música norteña Espinoza Paz, entre otros.
El director del Museo del Tequila y el Mezcal recordó que
recientemente han acudido otras personalidades, como la familia de José Alfredo Jiménez, a propósito de una exposición sobre el cantautor, cuyas creaciones forman parte de la identidad musical del mexicano.
El papá de la cantante Jenni Rivera quiere hacer una donación de tequila de la finada artista, como en su momento lo hizo Mario Moreno Ivanova de botellas de su padre,Cantinflas. “Las últimas dos botellas de Cantinflas, las tenemos nosotros”, dijo Christian Merlos.
Del ámbito deportivo han estado en Garibaldi el luchador Octagón, familiares del Huracán Ramírez, y el ex boxeador Humberto “La Chiquita” González, entre una larga lista de visitantes.
El Museo del Tequila y el Mezcal da empleo a cerca de 100 personas, por 35 con los que se inició la gestión de Christian Merlos, pero además hay ocupación indirecta de los300 músicos o más que hay en la plaza y hasta los que venden “toques eléctricos”.
Con el reciente anuncio de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México de buscar mayor seguridad para los visitantes, Merlos dijo compartir esa idea de tener un lugar seguro, donde la gente tenga plena confianza de que, “si se va a las 4:00 de la mañana, pues va a ser de forma sana y no bajo su propio riesgo de venir a escuchar mariachi”.
Destacó la importancia de apoyar este esfuerzo, en específico en Garibaldi, “porque en cadena, todo se va a reflejar en más turistas, en tener más confianza y visitantes, sobre todo de la Ciudad de México, que son los que a veces menos tenemos; prefieren ir a otro lado a divertirse”.
En tanto, gente de Colombia, Venezuela, Cuba, Argentina y de Centroamérica, al visitar México tiene entre sus prioridades Garibaldi, y en general, “debería ser el punto número uno; si hablamos de música, mariachi, tequila, debería ser una visita obligatoria venir a Plaza Garibaldi”












