Se hará una ley que acabe con duplicidad de funciones y vacíos legales, ofrece la diputada Gabriela Osorio, en una ciudad con sitios declarados patrimonio mundial
La Comisión de Derechos Culturales del Congreso de la Ciudad de México trabaja ya en una ley que haga eficaz la preservación y la revaloración del patrimonio cultural de la capital mexicana, donde se asientan sitios reconocidos por la Unesco como patrimonio mundial, en los casos del Centro Histórico, Ciudad Universitaria, Xochimilco y la Casa Luis Barragán.
Con ello se pretende evitar la sobreposición de funciones, llenar los vacíos legales y dejar en claro las responsabilidades de cada dependencia, además de incorporar el tema educativo para que la población, desde la niñez, tenga claro el significado del patrimonio de la Cuidad de México y cómo se cuida, informó en entrevista la presidenta de esa comisión legislativa, Gabriela Osorio.

Por tal motivo se han iniciado los trabajos, con la realización de foros, de lo que será la Ley de Patrimonio Cultural, Histórico, Material e Inmaterial, Natural, Rural y Urbano Territorial de la Ciudad de México, prioritaria para aprobarse este año junto con la Ley del Registro de la Memoria Oral Histórica, por mandato establecido en la Constitución local.
“Queremos que sea una ley referente en la Ciudad de México”, dijo Osorio con respecto a la de patrimonio cultural, por lo que se pretende involucrar a instituciones, especialistas, académicos y funcionarios públicos de secretarías relacionadas con el tema, como las de Turismo, de Cultura, de Educación y de Desarrollo Urbano y Vivienda locales, entre otras, para que no sea una legislación de escritorio y de buenas intenciones, sino funcional.
La diputada de Morena destacó la intención de que sea atendido todo el patrimonio de la capital del país.
Puso como ejemplo el caso de Xochimilco, al que “falta muchísimo mantenimiento, siendo patrimonio mundial de la humanidad; ha estado abandonado, en comparación con el Centro Histórico, que tiene su propio fideicomiso”.
Se busca también atender el tema económico, dijo, ya que la importancia del tema cultural en general suele ser parte del discurso, “pero a la hora de los hechos, en el presupuesto, se ve recortado”. Y además del significado de identidad, de historia, se debe considerar en lo económico lo que representa el patrimonio de la ciudad.

Gabriela Osorio explicó a CH Ciudad de México que para elaborar la ley mencionada no se parte de cero, porque se pueden rescatar puntos de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico que está vigente.
También aclaró que se debe evitar la interferencia con las facultades que dependencias federales tienen sobre el patrimonio de la Ciudad de México, como los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y de Bellas Artes (INBA), entre otras.
Los sitios reconocidos como patrimonio mundial en la Ciudad de México por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), son descritos en la página https://whc.unesco.org/es/list/ de la siguiente manera:
Centro Histórico y Xochimilco:
Construida por los españoles en el siglo XVI sobre las ruinas de Tenochtitlan, la antigua capital azteca, la Ciudad de México, es hoy una de las capitales más grandes y pobladas el mundo. Además de los vestigios de los cinco templos aztecas localizados hasta ahora, la ciudad posee la catedral más grande del continente y hermosos edificios públicos de los siglos XIX y XX como el Palacio de Bellas Artes. Situado a 28 kilómetros al sur del centro de México, el sitio de Xochimilco, con sus redes de canales e islas artificiales, constituye un ejemplo excepcional de los trabajos de los aztecas para construir un hábitat en un entorno hostil al hombre. Las estructuras urbanas y rurales creadas a partir del siglo XVI durante el periodo colonial se han conservado admirablemente.
Ciudad Universitaria:
Edificado entre 1949 y 1952, el campus central de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está integrado por un conjunto de edificios, instalaciones deportivas y espacios abiertos situado en la zona sur de la capital mexicana. El proyecto de su construcción fue ejecutado por más de 60 arquitectos, ingenieros y artistas. El resultado fue la creación de un conjunto monumental ejemplar del modernismo del siglo XX que integra el urbanismo, la arquitectura, la ingeniería, el paisajismo y las bellas artes, asociando todos estos elementos con referencias a las tradiciones locales, y en particular al pasado prehispánico de México. El conjunto encarna valores sociales y culturales de trascendencia universal y ha llegado a ser uno de los símbolos más importantes de la modernidad en América Latina.

Casa-taller de Luis Barragán:
Construida en 1948 en los arrabales de la Ciudad de México, la Casa-taller del arquitecto Luis Barragán constituye un ejemplo excepcional de la obra creadora de este eminente artista durante el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. El edificio, cuya superficie totaliza mil 161 metros cuadrados, es de hormigón armado y consta de una planta baja, dos superiores y un pequeño jardín privado. En la obra de Barragán convergen corrientes estéticas y elementos artísticos modernos y autóctonos tradicionales, dando por resultado una síntesis arquitectónica que ha ejercido una notable influencia en el diseño contemporáneo de paisajes, jardines y plazas.










