En el Centro Histórico de la Ciudad de México, la comunidad judía comparte su cultura mediante charlas, conciertos, presentaciones de libros y visitas guiadas
Muy pocas personas saben que en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la calle Justo Sierra, entre Mixcalco y La Merced, existen dos sinagogas históricas, ambas con el paso del tiempo atrapado entre sus paredes y con anécdotas que viven en los recuerdos de descendientes de los primeros habitantes judíos en esta ciudad.
Las dos casas de reunión pasan desapercibidas sobre la calle Justo Sierra, donde comerciantes, habitantes y visitantes transitan rápidamente todos los días.
Pero el hecho de que pasen inadvertidas, no es coincidencia, según las explicaciones expuestas en una visita guiada. Su construcción se hizo con ese fin, y para entender esto, hay que remontarse a los orígenes de la llegada de familias judías a México.
Fue por 1905 cuando comenzaron a llegar a México inmigrantes judíos de Siria, España, Europa del Este y Turquía, por diferentes circunstancias; algunos huían, y otros simplemente buscaban un futuro mejor para sus familias.
Llegaron en barco, de distintas comunidades y la mayoría de ellos con absolutamente nada de cosas.
Al llegar a la Ciudad de México, eligieron asentarse uno de los barrios más populares de la época: La Merced.
Jamás se imaginaron que formarían una comunidad bien cimentada que además llegaría a trascender; muestra de ello son las crónicas que describen los inicios de siglo XX, cuando en la actual calle de Jesús María se encontraban muchos establecimientos judíos, como talleres, panaderías, carnicerías kosher y tiendas de abarrotes.
Estos inmigrantes fueron de los primeros pobladores en dedicarse al comercio y los primeros en vender a crédito. Con el paso del tiempo decidieron fundar una sinagoga, lugar que va más allá de congregarlos para rezos, ya que este tipo de sitios, en la religión judía, surgieron además para dar a su comunidad espacios de reunión y estudio en donde quiera que se encontraran.
En 1923 la comunidad judía cooperó y fundó la primera sinagoga, Monte Sinaí. Y 19 años después, el grupo proveniente de Europa del Este fundó Nidjei Israel.
En aquella época, “expulsados” por la Inquisición en Europa, luego trasladada a México, esos judíos decidieron que la sinagoga estaría escondida, por lo que antes de entrar al templo propiamente, se encuentra una primera fachada, que unifica el paisaje de las construcciones de la calle, para después encontrar la segunda fachada que da entrada oficial a la sinagoga.
En 2009, la sinagoga Nidjei Israel fue sometida a una restauración para que pudiera abrir sus puertas al público, y así compartir su belleza, historia y todo lo referente a las manifestaciones de la cultura judía en México.
Actualmente se ofrecen charlas, conciertos, presentaciones de libro y visitas guiadas, tanto en la sinagoga como en el barrio judío.
Dirección: Justo Sierra 71, colonia Centro, Ciudad de México.
Horario: Domingo a viernes de 10:00 a 17:00 horas.
Página web: https://sinagogajustosierra.com/
Costo: Entrada gratuita.
Costo de recorridos: Variado, consultar página y redes sociales.





















