Cuadros de Rivera, Siqueiros, Orozco, Izquierdo, Tamayo y Posada, entre otros artistas, vuelven a conmover al público en el Museo Nacional de Arte con la exposición XX en el XXI
Obras emblemáticas de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, principales exponentes del muralismo en México, así como de María Izquierdo, Rufino Tamayo y José Guadalupe Posada, entre decenas de maestros de la pintura, la escultura y el dibujo, que son parte del acervo del Museo Nacional de Arte (Munal), han regresado a ese recinto en la primera exposición permanente de la actual administración: XX en el XXI. Colección del Museo Nacional de Arte.

Después de varios años en los que esas obras fueron expuestas en diferentes escenarios internacionales y nacionales, la muestra, integrada por unas 250 piezas de arte, es exhibida en el Munal desde el pasado 20 de junio, en cinco secciones:
–Arte y Revolución.
–Vanguardia y Reconstrucción Nacional.
–Reinvención de dos géneros: retrato y naturaleza muerta.
–Hitos de la Escuela Mexicana de Pintura.

En un recorrido con la guía de la museógrafa Tamara Carrasco Vilchis, entre las obras que se pudieron observar está Paisaje de Zacatecas con ahorcados, de Francisco Goitia. El autor refleja en el cuadro su participación en la Revolución como pintor oficial del general Felipe Ángeles, luego de una estancia del zacatecano en Europa, donde estudió con el artistaFrancisco Galí.
Piezas de Goitia se observan en la segunda sección, Arte y Revolución, donde también hay obras de Manuel Rodríguez Lozano, Leopoldo Méndez, Ramón Alva de la Canal, Ramón Cano Manilla y Ezequiel Negrete Lira.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal) sobre este apartado, a la par de la Revolución, con el papel fundamental que ejecutó Alfredo Ramos Martínez, surgieron las escuelas de Pintura al Aire Libre, consecuencia de una revisión de los métodos de enseñanza artística, centralizada hasta ese entonces y que se convirtieron en semilleros de artistas como Rosario Cabrera y Lola Cueto.

De Gerardo Murillo se expone La nube. El Dr. Atl, como se hizo llamar el artista jalisciense, fue pintor, escritor, filósofo, explorador, geólogo y vulcanólogo, entre otras actividades. De ahí se explica que varias de sus obras contengan volcanes y nubes.
El Dr. Atl impartió clases en la Academia de San Carlos de la Ciudad de México, donde tuvo como alumnos a Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.
Obras de Gerardo Murillo, Saturnino Herrán, Germán Gedovius, Félix Parra, Ignacio Rosas, Roberto Montenegro,Ángel Zárraga y Joaquín Clausell están en la primera sección de la muestra: Despertar de la modernidad.
El demagogo y el coronelazo
El quinto apartado de la muestra, Hitos de la Escuela Mexicana de Pintura, de acuerdo con el Inbal es un homenaje a José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, los tres grandes maestros del muralismo mexicano, uno de los movimientos de vanguardia mexicana de mayor impacto social y que aún goza de gran admiración y estudios en el mundo.

Se exhibe de Orozco, por ejemplo, el óleo El demagogo, de 1946, obra con la cual el pintor ridiculizó el ejercicio del poder.
El artista jalisciense realizó también, entre otros cuadros, Cabeza flechada, en la que se ve la cabeza de un hombre, un español, atravesado por seis saetas en diferentes partes de su rostro y cuello. La obra es de la serie Los Teules, que hace referencia a la conquista de México.
De David Alfaro Siqueiros se expone en el Munal el autorretrato El coronelazo, realizado en 1945, luego de que el chihuahuense, muy joven, participó en la Revolución Mexicana, con el Ejército Constitucionalista, y después en la Guerra Civil española, en 1937, donde fue teniente coronel de las brigadas 46 y 86 del Octavo Ejército Republicano español.
Atardecer en el mar es un paisaje de Diego Rivera contenido también en la exposición XX en el XXI. Colección del Museo Nacional de Arte.
Del artista guanajuatense también se muestra un retrato del Dr. Adolfo Best Maugard, otro pintor, escultor, dibujante y caricaturista mexicano que tuvo amistad con los tres grandes muralistas citados y que creó un método de enseñanza plástica que lleva su nombre.
De la cuna a la vejez
Entre otras obras que se pueden ver en la muestra está La cuna, una pieza que el escultor español José Horna diseñó y ensambló en forma de barca para su hija, pieza que pintó la británica Leonora Carrington, exponente del surrealismo.

Destaca en la colección del Munal la escultura Grupo de cuatro mujeres, del costarricense naturalizado mexicano Francisco Zúñiga.
Son cuatro esculturas en bronce que representan diferentes etapas de la vida de una mujer indígena hasta convertirse en anciana.
La tercera sección,Vanguardia y reconstrucción nacional, se inicia con un movimiento artístico crucial en el desarrollo del arte vanguardista posrevolucionario: Los Contemporáneos, encabezado por Salvador Novo, Xavier Villaurrutia yJorge Cuesta, entre otros, retratados por Rodríguez Lozano, Miguel Covarrubias y Carlos Orozco Romero, respectivamente.
Incluye especial mención al trabajo de Lola Cueto, creadora de títeres para las funciones de teatro guiñol que buscaba reestructurar el tejido social, y las tecnologías protagonistas en el proceso de reconstrucción nacional, en piezas como Paisaje urbano de Frida Kahlo.

El cuarto apartado, Reinvención de dos géneros: retrato y naturaleza muerta, explora las influencias del modernismo tardío, la pintura metafísica italiana y el surrealismo, según el Inbal.
Además se rinde homenaje ahí a María Izquierdo y a Rufino Tamayo. Ella se abrió brecha en una escena dominada por varones y valoró las culturas indígenas. A él se le reconoce como artista clave para comprender los procesos de intercambios artísticos entre México, Estados Unidos y Europa, además de haber sido reformador del muralismo y precursor de la pintura abstracta.
Sobresalen en esta sección las obras Mis sobrinas y Retrato de María Asúnsolo, de Izquierdo, y Reloj y teléfono y Terror cósmico de Tamayo.
El Munal se ubica en la calle de Tacuba número 8, en la Plaza Manuel Tolsá donde se encuentra El Caballito, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
El costo de admisión general es de 70 pesos. Entrada gratuita a “Amigos Munal”, menores de 13 años, personas con discapacidad, estudiantes, maestros y adultos mayores presentando credencial vigente; aplica únicamente para nacionales. ICOM, 50 por ciento de descuento.
Permiso para toma de fotografías (sin flash y sin tripié), 5.00 pesos.
Permiso para toma de video (sin tripié y sin iluminación), 30:00 pesos.
El Munal está abierto al público de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas...












